La confianza es algo extraordinario, capaz por sí solo de cambiar y mejorar el mundo. Allí donde hay confianza, sus efectos beneficiosos son múltiples: abre puertas, derriba muros, tiende puentes…
Sin embargo, vivimos en una sociedad donde la confianza en los gobiernos, instituciones y empresas está en sus horas más bajas.
Si fuéramos capaces de recuperarla, ¿cómo sería nuestro mundo?
Sería un mundo en el que las dificultades y obstáculos desaparecerían, un mundo a favor, cuyos mecanismos y engranajes están diseñados para facilitar el viaje vital de las personas.
Decidimos representar el recorrido de un personaje desde nuestro mundo actual a uno donde una banca responsable es capaz de recuperar la confianza.